|
El Marais Poitevin,
o más bien las Marismas Poitevins
Se habla en efecto Marismas mojadas,
Marismas desecadas, del Marisma marítima, de Venecia Verde
(Venise Verte)...
Para taladrar los misterios de
los Marais Poitevins, será necesario aventurarles en el centro
de la naturaleza,
o a pie o a bicicleta, sobre las
sendas sombreadas, a lo largo de los cursos de agua, o en coche
sobre las pequeñas carreteras que bordearán los canales, o en
barco.
Allí, descubrirán un crisol de la vida terrestre donde la
fauna, la flora y los hombres, viven en armonía y en perfecto
equilibrio, al ritmo de las temporadas, de los juegos de sombras
y luces.
Si no conocen los Marais Poitevins, les aconsejo venir a en
primer lugar descubrir a Coulon,
que es un reflejo fiel y casi pedagógico de los Pantanos
Poitevins.
Esta pequeña ciudad muy coqu, reflejando su frente en
las aguas del Sèvre Niortaise, posee un decorado magnífico,
numerosos restaurantes hay para hacerles probar sus
especialidades.
A
Coulon, como en prácticamente todos los pueblos del Pantano
Mojado, de numerosos embarcaderos les ofrecerán la posibilidad
de hacer un paseo en barca,
o solo,
o acompañado de un barquero que dirigirá y comentará su paseo
fluvial.
Les dirá su pantano con su corazón y con su pasión.
|